El raigrás híbrido nace de un cruzamiento entre un RGA y un RGI. Según los progenitores elegidos, sus características pueden variar, por lo que es importante conocer bien el origen del cruzamiento para elegir la variedad. El raigrás híbrido tiene una duración intermedia entre el RGI y el RGA y se mantiene unos 3 años.
Como todos los raigrases, está más indicado para regiones de clima fresco y donde la pluviometría no sea limitante.
El RGH está perfectamente adaptado a la siega y al pastoreo, ofreciendo una gran cantidad de forraje de excelente calidad.
Como ocurre con los demás raigrases, existen RGH diploides y tetraploides: una variedad tetraploide está más indicada para el pastoreo, ya que ofrece plantas más voluminosas y apetecibles, pero es más difícil de secar. Las variedades diploides tienen hojas y tallos más finos y están tan bien adaptadas a la siega como al pastoreo.